jueves, 31 de enero de 2013

DE CUANDO UNO SE PELA Y LE DAN UN COLLEJÓN


Dejad por un rato el mundo moderno y dedicaros a "oir" la radio. Que es de las pocas 
cosas que puedes hacer mientras haces otra. Un collejón mediático para conocer al Bob 
Dylan del Vallés y otras cosas. 
Señoras y Señores... Maximum Clatellot. Otra cosa más por descubrir.

martes, 29 de enero de 2013

BONITO DULCE



Dejando aparte la broma privada, hay que mirar desde la buena lupa. La herencia de "Las Nueve Vidas de Paco" hace que me emocione otra vez. Como dice la copla: "Lágrimas como garbanzos, me caían por la cara..." Habrá que hacerles una plaza.

martes, 15 de enero de 2013

QUITATE EL MAQUILLAJE



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Según tus capacidades, se te asigna un porcentaje de acierto y otro de error para cualquier cosa que intentes en tu vida. Un array multiple con variables aleatorias, un lio vamos. Los videos de patín ejercen un lifting visual de lo bueno lo mejor y de lo mejor lo superior. ¿El resto? Dale al botón...


viernes, 9 de noviembre de 2012

PERDER ES GANAR



Cuando era un niño, nos llevaron a toda la clase a las pistas de atletismo. Al Ilustre Profesor de Gimnásia  tuvo la genial idea de inculcarnos el valor olímpico, ya fuera de temporada. Se hicieron pruebas de salto de longitud, lanzamiento de pelota, salto de altura y 100 metros lisos. Poco se podía esperar de nosotros, escuálidos y sin vigor ateniense para lo físico, salvo una admirada minoria de chicos pre-púberes que eran más duchos en eso de darle al músculo que al coco.
Mientras el goteo alfabético te mantenía a salvo del ridículo más espantoso, podías disimular tu pocas aptitudes atléticas. Esto no era dar patadas a un balón, era arrimarse a la linde física de la extenuación, un ponerse a prueba y ver que lejos estás de lo que se entiende "estar en plena forma". Me consolaba que había gente peor que yo, un chico gordito y la mayoría de las niñas, dejando claro que esta demostración de habilidades no les interesaban en absoluto.

Para los 100 metros aligeraron la clase. Correríamos de dos en dos por orden de lista. a mi me tocó con David Suárez. Con ese nombre os podéis imaginar como era. Guapo, extrovertido, buen flequillo, a mitad de la escalera donde se alcanza la hombría.
Llegó "el momento crítico". Nos pusimos hombro con hombro cada uno en su linea. Sonó el silbato y una explosión de sangre y adrenalina se abrió paso a través de mis arterias humorales como un potro de rabia y miel. Todo a mi alrededor temblaba al mismo ritmo que mis zancadas, lo veía todo como una foto borrosa. Pensé:
-Ostras! A lo mejor gano...-
Nada más lejos de la realidad. El tal David Suárez hizo honor a su fama y sacándome seis cuerpos, llegó a la meta sonriendo. Yo en cambio casi me muero del esfuerzo...

De todo eso aprendí algo.

martes, 23 de octubre de 2012

LA BICICLETA DE CARTÓN



Izhar Gafni fue un buen estudiante. Se quedaba mirando las cosas fijamente. Da igual lo que fuera, un ventilador, una puerta o una cafetera eléctrica. Sus amigos creian que era un bobo, pero era mucho más listo que ellos. Izhar diseccionaba los materiales y veia a través de ellos para entender su forma y su cometido.

Hizo de su obsesión su afición y de su afición su oficio haciéndose ingeniero. Tornillos, palancas, resortes, correas... De sus creaciones salieron máquinas peladoras de granadas, máquinas de coser zapatos. De algunos de sus cachivaches le dieron un premio como reconocimiento a su talento. El creador detrás de las cortinas, el ingeniero anónimo.

Un día vio a un tipo que se había construido una canoa de cartón. Mmm... su calabaza comenzó a hacer truc-truc! Se fue a su taller, cogió lápiz, papel y puso a trabajar su lóbulo frontal. A veces la imaginación es una cola de carpintero que une dos elementos diferentes. En su caso, el cartón y una bicicleta. El camino a trazar entre el uno y otro, para Izhar, estubo lleno de borrones desdibujados, de acierto y error, entre un panadero y Prometeo.

miércoles, 25 de julio de 2012

LAS REDES FLAMENCAS



"Las penas con pan son pocas" dice mi abuela. De la generación que lo han pasado todo: guerra, hambre y represión. Sin embargo, no deja de sonreir. Los hermanos Caraval son el catalizador para ayudarnos a poner al mal tiempo, buena cara.

domingo, 1 de abril de 2012

ALGORITMO POOLEANO



Unos piden a gritos que les construyan un skatepark. Otros, en silencio, se las arreglan para desentrerrar uno. Pero no uno cualquiera. El primero de la península, hace más de 30 años...